Descubriendo un artista

Esta sección busca mostrar aquellos espíritus creadores, trabajadores y con grandes habilidades artísticas, donde cada persona desde la generosidad creativa comparte con nuestra comunidad algunas de sus creaciones y motivaciones.”

Victoria García Carrasco,

Hay una serenidad particular en la mirada de Victoria García Carrasco, estudiante de II° Medio A, su presencia combina la sutileza de la observación con un halo reservado, casi enigmático. Sin embargo, cuando habla del trazo y de la forma, la quietud se transforma en pasión. 

Hoy es la protagonista en “Descubriendo a un artista en Mi San Juan”, un espacio para dar voz a la creatividad que habita en nuestras aulas.

 

—¿Cuándo incursionaste por primera vez en el universo del dibujo?

-Desde muy pequeña. Tuve la fortuna de crecer en un entorno donde se me dio la libertad absoluta de explorar: pintar, garabatear, estudiar los colores. Mis primeros trazos nacieron prácticamente en la sala cuna, como una forma natural de empezar a descifrar el mundo.

—En esos primeros años, ¿qué buscabas plasmar sobre el papel?

-Me gustaba hacer una representación directa de la vida. Si me sentía feliz, por ejemplo, dibujaba una estrella. Fue un lenguaje emocional primario que poco a poco fue evolucionando hasta convertirse en lo que hago hoy.

—¿Dónde o con quién aprendiste a perfeccionar tu técnica?

-Soy autodidacta. Mi mayor escuela ha sido la observación cotidiana; me fascina contemplar la realidad y, a partir de esa mirada atenta, dar vida a mis creaciones.

—¿Cómo definirías tu estilo actual?

—No siento que tenga un estilo encasillado o definitivo. Suelo trabajar con herramientas sencillas pero expresivas, como la tinta del lápiz pasta o la textura del grafito. Mi inspiración viene de lo diario: lo que veo en la calle, en el colegio o en mi casa. Hace poco, por ejemplo, dibujé a una joven cubierta con una capucha de flores; tenía un semblante melancólico que buscaba reflejar la carga de su propia introspección.

—Soñemos un momento: si tuvieras la oportunidad de exponer tus obras en una galería, ¿dónde te gustaría verlas colgadas?

-En algún espacio de Europa y, por supuesto, aquí en Chile. Sería un sueño presentar mi trabajo en una galería local o en las salas del Museo Nacional de Bellas Artes de Santiago.

—Con tanto talento por delante, ¿qué disciplina te gustaría estudiar en el futuro?

-Siento que me muevo entre múltiples inquietudes, desde la ciencia y la música hasta las artes visuales. Me atrae mucho la Arquitectura, pero también las Bellas Artes enfocadas en el dibujo o la escultura, ya que disfruto modelar la figura humana en arcilla.

 

—¿Qué ocurre en tu universo interior cuando sostienes un lápiz?

-Cuando estoy dibujando, todo lo demás se apaga. Es un instante íntimo donde solo quedamos el croquis y yo; me dejo llevar completamente por el flujo del trazo y siento que, en ese silencio, mi corazón habla por sí solo.

Para cerrar, ¿qué mensaje te gustaría compartir con aquellos jóvenes a quienes les cuesta expresar sus emociones a través del arte?

-Que se animen, que dejen que todo fluya. Las capacidades y el talento están ahí, guardados dentro de cada uno, pero solo se revelan en quienes se atreven a dar el paso y dejar fluir su propia voz.