Emilia Retamal, alumna del I°C), no es solo una estudiante más, es una artista integral que fluye entre el dibujo y la danza con una madurez sorprendente. Comunicativa, cercana y siempre con una sonrisa, Emilia cierra este ciclo escolar 2025 como la “Artista Destacada del San Juan”, compartiendo con nosotros su evolución técnica y sus ambiciones futuras.
Los inicios: El trazo de la figura humana
—¿Cuándo comenzaste en el mundo artístico y qué hiciste primero?
—Era muy pequeña, tenía apenas cuatro años. Recuerdo que hacía dibujos del cuerpo humano; comenzaba haciendo trazos desde los pies hacia arriba hasta terminarlos. Más tarde, en 3° Básico, unas amigas me enseñaron la técnica del dibujo y la estructura formal de la figura humana.
—¿Qué es lo que más te gusta dibujar hoy en día?
—Me atrae lo inesperado: frutas con rostro, la luna y el sol con personalidades propias. Busco que los elementos no se noten distintos, sino que se fusionen; eso les da un carácter diferente y único.

La danza: El movimiento en “Espiral”
La pasión de Emilia no se queda estática en el papel. A los cinco años inició su camino en el ballet clásico, transitando luego por la danza árabe en 2° Básico, hasta llegar a la reconocida academia de los Power Peralta.
—Has explorado muchas disciplinas, ¿cómo llegaste a dominar tantas técnicas de baile?
—Me gustaba estudiar los diferentes tipos de baile y fui adquiriendo sus técnicas en múltiples formas. Eso me sirvió para perfeccionar y adquirir mi propio estilo, mezclando el ballet, la danza árabe, lo contemporáneo y el K-pop.
—Si tuvieras que ponerle un nombre a tu forma de bailar, ¿cuál sería? —La llamo la “técnica del espiral”, porque son varias disciplinas girando en una sola.
Sueños y Escenarios
—Si tuvieras que exponer tus obras y presentarte en un escenario, ¿cuáles serían tus lugares ideales?
—Mis pinturas las expondría en los parques, en las áreas verdes. Creo que una pintura puede llamar la atención de la gente sin agredir el medio ambiente. En cuanto al baile, en Chile mi sueño sería el Teatro Teletón, y en el extranjero, me encantaría presentarme en Corea, en los MAMA Awards.
—Mirando hacia el futuro, tras salir de IV° Medio, ¿qué camino te gustaría seguir?
—Quiero estudiar Derecho. Me encantaría ser fiscal y, en paralelo, seguir estudiando algo relacionado con las artes.
—Es una combinación curiosa. ¿Por qué Derecho teniendo tanto potencial artístico?
—Porque me apasiona la idea de defender a las personas y sus derechos. Siento que es una vocación tan fuerte como el arte.
Un mensaje para la comunidad
—¿Qué le dirías a otros jóvenes que aún no encuentran sus aptitudes o temen desarrollarlas?
—Que no se rindan jamás. Hay que intentar las cosas una y otra vez porque el error es parte del proceso y así es como se avanza. En el baile, les diría que eviten las frustraciones, que aprendan los fundamentos de la danza y que se dediquen de lleno a todo lo que amen.
La mirada del profesor: Ignacio Espinoza “Emilia identificó lo que le hace feliz. En el dibujo focalizó su emoción y, desde esa mirada, logró focalizar el movimiento. Desde que la conocí, destacaron sus técnicas gráficas y su búsqueda constante por avanzar de manera sobresaliente”.
La armonía de las dos fuerzas
Al conversar con Emilia, se comprende que para ella el arte no es un pasatiempo, sino un lenguaje de perseverancia. Es capaz de observar la quietud de un dibujo y transformarla en el dinamismo de un “espiral” sobre el escenario. Entre leyes y pinceles, entre escenarios internacionales y parques locales, Emilia Retamal se proyecta como una ciudadana que no solo busca la justicia a través del derecho, sino que entiende que la verdadera belleza reside en el proceso de nunca dejar de intentar. Ella es, en esencia, la prueba de que cuando el talento se encuentra con la disciplina, el resultado es una obra de arte en constante movimiento.





